erick07
08/23/08, 23:10:09
http://www.elgrafico.com/pic.php?img=./pics/content/article/1019643858.jpg&cstm_width=251
Sábado 23 de Agosto, 2008
SAN SALVADOR. El Metapán detuvo la racha ganadora que traían los albos al empatar 1-1; el Alianza jugó casi un tiempo completo con un hombre menos en el terreno de juego.
El Metapán hizo de insolente ayer por la tarde. Le puso un poco de freno al aparentemente invencible Alianza en el estadio Cuscatlán al sacarle el empate de 1-1 que lo hace llegar a los ocho puntos con cierta tranquilidad.
No bastó para el Alianza el empuje que al final le dieron sus hinchas; pesó más a favor del rival la presencia de un experimentado Álex Amaya, que entró de cambio para reforzar la superioridad numérica que tenían los caleros tras la expulsión al inicio del segundo tiempo de Jonathan Barrios.
Pablo Centrone, que había dicho antes del juego que la falta de seleccionados mermó en la conjunción del equipo, utilizó a Luis Anaya para comandar su línea de tres, a Óscar Jiménez para marcar en el centro del campo, y a Christian Castillo por la izquierda. El doble pivote de marca lo completaron con Héctor Salazar.
Otros que no se movieron del esquema fueron Ronald Pimentel y el brasileño Gustavo Mendes. De nuevo el brasileño, al igual que en la fecha tres ante el Firpo, tenía en la cancha una discreta participación, pero se veía más peligroso cuando cobraba los tiros libres con su zurda llena de efectos.
Adelante los albos tuvieron que recomponer un poco. Venían utilizando a José Orlando Martínez, pero él se lesionó en el 2-1 contra el Firpo, y está fuera de actividad. Por eso a Nicolás Muñoz lo acompañó desde el inicio Francisco Álvarez, por primera vez titular en este torneo.
A pesar de que el Alianza tenía más la pelota, eran los del Metapán los más peligrosos. Se asomaron tres veces antes de la media hora del partido y hasta dejaron un tiro en el poste, tras un tiro de media distancia de Mario Posada, al 14’.
Los caleros no se tomaron tantas precauciones en esta visita. De hecho, fue el mismo equipo que se presenta en el estadio Jorge Suárez (lo único fue que sí se guardó a los seleccionados Williams Reyes y Álex Escobar). Apareció con cuatro al fondo (Castro, Iraheta, Aquino y Alvarado), Mario Posada y Omar Mejía marcando en la media y Paolo Suárez libre. Por la derecha aparecía un Julio Martínez que a veces se convertía en un tercer delantero a la par del “Black” Martínez y del paraguayo Gabriel Garcete.
Este Metapán le tapó bien la salida al Alianza. A Óscar Jiménez le costaba salir con balón dominado, porque a la marca le caían hasta tres jugadores. A esto se sumaba que de a poco menos pelotas pasaban por el brasileño Mendes.
Toda esa circunstancia llevó a los aficionados albos a cantar: “Movete, Aliancita, movete; movete, dejá de joder”. El megáfono se puso más específico desde la Ultra: “Movete, brasileño, comenzá a jugar”. La dedicatoria ya estaba hecha.
Entonces el brasileño despertó (a medias), porque comenzó una jugada de altos calibres ofensivos abriendo la cancha con “el Caballito” Álvarez, quien desbordó por derecha y centró para el mismo Mendes, quien a dos metros de la línea de gol mandó la pelota como en un auténtico gol de campo en el fútbol americano. Ese minuto 37 significó lo más peligroso para los de casa.
BIEN, NICO
Un respondón Metapán hizo contragolpe con Paolo Suárez desbordando por la derecha. Su centro raso dejó a Gabriel Garcete solito frente a Francisco Portillo, pero la pelota le quedó mordida en su pierna derecha, fácil para que el cancerbero se recuperara.
El juego consiguió una regularidad extraordinaria, tanto así que los locales no dejarían ir otra chance más. Era el momento justo de hacer daño. Ambos se habían enseñado los dientes. Así que el que decidió morder fue Nicolás Muñoz. Francisco Álvarez entendió que, por su físico, debía retrasarse un poco y acarrear balones. Y eso hizo.
Desde tres cuartos de cancha mandó un centro directo a la cabeza de Nicolás Muñoz, quien estaba desmarcado por el centro. Fue cuestión de girar el cuello un poquito para vencer, al 38’, al ex meta aliancista (ahora con el Metapán) Dago Portillo.
Sí. Es cierto. El Alianza ganaba en su casa y los “oles” de la afición antes de acabar el primer tiempo hacían ver una superioridad nada más de pizarra. El Metapán tuvo chances claras de marcar, pero sus delanteros no quisieron.Por eso era que “el Bochinche” Portillo, entrenador calero, se levantaba su chalequito a la cabeza. No quería ver.
LA EXPULSIÓN
Para el complemento, las cosas cambiaron para el Alianza. A los dos minutos de reanudar el partido, Jonathan Barrios cometió una falta sobre Paolo Suárez, suficiente para ganarse una tarjeta amarilla. Era la segunda, porque también en el primer tiempo se llevó una. El Alianza se quedó con diez, con un marcador a favor y con el Metapán acechándolo en el Cuscatlán.
Nico Muñoz tuvo en su zurda la oportunidad de alejarse en el marcador al 52’, pero el tiro sólo fue bueno para los “Huuuuyyyy”. El Metapán, que metió a Williams Reyes en lugar del “Black” Martínez, se hizo de la pelota dado el hombre más.
Ya con Álex Amaya en la cancha, al 64’, el Metapán tuvo una clarísima para igualar el marcador. Williams Reyes cabeceó un centro del recién ingresado, pero Francisco Portillo manoteó hacia el tiro de esquina. Los albos estaban metidos en su campo y todo parecía cuestión de paciencia.
Y así fue. El tiempo siempre es el mejor aliado del que espera por algo bueno. Y el Metapán venía trabajando su golito desde la primera parte. Álex Amaya cobró un tiro libre desde la izquierda. Con su pierna derecha, el veterano volante nacional mandó una curva hacia adentro de la portería.
El recién ingresado Ramón Sánchez entró en confusión y peinó la pelota hacia adentro, con lo que venció a Fran Portillo, que hasta ese minuto 68 había quitado de todo e hizo olvidar la gripe de Juan Carlos Mosquera.
El aliento de la Ultra no abandonó nunca al Alianza. Pero esta vez no se pudo. Los jugadores blancos, aún así, recibieron el cántico: “Cómo no te voy a querer”. Apaguen las luces. RAFAEL FLORES / EL GRÁFICO
Sábado 23 de Agosto, 2008
SAN SALVADOR. El Metapán detuvo la racha ganadora que traían los albos al empatar 1-1; el Alianza jugó casi un tiempo completo con un hombre menos en el terreno de juego.
El Metapán hizo de insolente ayer por la tarde. Le puso un poco de freno al aparentemente invencible Alianza en el estadio Cuscatlán al sacarle el empate de 1-1 que lo hace llegar a los ocho puntos con cierta tranquilidad.
No bastó para el Alianza el empuje que al final le dieron sus hinchas; pesó más a favor del rival la presencia de un experimentado Álex Amaya, que entró de cambio para reforzar la superioridad numérica que tenían los caleros tras la expulsión al inicio del segundo tiempo de Jonathan Barrios.
Pablo Centrone, que había dicho antes del juego que la falta de seleccionados mermó en la conjunción del equipo, utilizó a Luis Anaya para comandar su línea de tres, a Óscar Jiménez para marcar en el centro del campo, y a Christian Castillo por la izquierda. El doble pivote de marca lo completaron con Héctor Salazar.
Otros que no se movieron del esquema fueron Ronald Pimentel y el brasileño Gustavo Mendes. De nuevo el brasileño, al igual que en la fecha tres ante el Firpo, tenía en la cancha una discreta participación, pero se veía más peligroso cuando cobraba los tiros libres con su zurda llena de efectos.
Adelante los albos tuvieron que recomponer un poco. Venían utilizando a José Orlando Martínez, pero él se lesionó en el 2-1 contra el Firpo, y está fuera de actividad. Por eso a Nicolás Muñoz lo acompañó desde el inicio Francisco Álvarez, por primera vez titular en este torneo.
A pesar de que el Alianza tenía más la pelota, eran los del Metapán los más peligrosos. Se asomaron tres veces antes de la media hora del partido y hasta dejaron un tiro en el poste, tras un tiro de media distancia de Mario Posada, al 14’.
Los caleros no se tomaron tantas precauciones en esta visita. De hecho, fue el mismo equipo que se presenta en el estadio Jorge Suárez (lo único fue que sí se guardó a los seleccionados Williams Reyes y Álex Escobar). Apareció con cuatro al fondo (Castro, Iraheta, Aquino y Alvarado), Mario Posada y Omar Mejía marcando en la media y Paolo Suárez libre. Por la derecha aparecía un Julio Martínez que a veces se convertía en un tercer delantero a la par del “Black” Martínez y del paraguayo Gabriel Garcete.
Este Metapán le tapó bien la salida al Alianza. A Óscar Jiménez le costaba salir con balón dominado, porque a la marca le caían hasta tres jugadores. A esto se sumaba que de a poco menos pelotas pasaban por el brasileño Mendes.
Toda esa circunstancia llevó a los aficionados albos a cantar: “Movete, Aliancita, movete; movete, dejá de joder”. El megáfono se puso más específico desde la Ultra: “Movete, brasileño, comenzá a jugar”. La dedicatoria ya estaba hecha.
Entonces el brasileño despertó (a medias), porque comenzó una jugada de altos calibres ofensivos abriendo la cancha con “el Caballito” Álvarez, quien desbordó por derecha y centró para el mismo Mendes, quien a dos metros de la línea de gol mandó la pelota como en un auténtico gol de campo en el fútbol americano. Ese minuto 37 significó lo más peligroso para los de casa.
BIEN, NICO
Un respondón Metapán hizo contragolpe con Paolo Suárez desbordando por la derecha. Su centro raso dejó a Gabriel Garcete solito frente a Francisco Portillo, pero la pelota le quedó mordida en su pierna derecha, fácil para que el cancerbero se recuperara.
El juego consiguió una regularidad extraordinaria, tanto así que los locales no dejarían ir otra chance más. Era el momento justo de hacer daño. Ambos se habían enseñado los dientes. Así que el que decidió morder fue Nicolás Muñoz. Francisco Álvarez entendió que, por su físico, debía retrasarse un poco y acarrear balones. Y eso hizo.
Desde tres cuartos de cancha mandó un centro directo a la cabeza de Nicolás Muñoz, quien estaba desmarcado por el centro. Fue cuestión de girar el cuello un poquito para vencer, al 38’, al ex meta aliancista (ahora con el Metapán) Dago Portillo.
Sí. Es cierto. El Alianza ganaba en su casa y los “oles” de la afición antes de acabar el primer tiempo hacían ver una superioridad nada más de pizarra. El Metapán tuvo chances claras de marcar, pero sus delanteros no quisieron.Por eso era que “el Bochinche” Portillo, entrenador calero, se levantaba su chalequito a la cabeza. No quería ver.
LA EXPULSIÓN
Para el complemento, las cosas cambiaron para el Alianza. A los dos minutos de reanudar el partido, Jonathan Barrios cometió una falta sobre Paolo Suárez, suficiente para ganarse una tarjeta amarilla. Era la segunda, porque también en el primer tiempo se llevó una. El Alianza se quedó con diez, con un marcador a favor y con el Metapán acechándolo en el Cuscatlán.
Nico Muñoz tuvo en su zurda la oportunidad de alejarse en el marcador al 52’, pero el tiro sólo fue bueno para los “Huuuuyyyy”. El Metapán, que metió a Williams Reyes en lugar del “Black” Martínez, se hizo de la pelota dado el hombre más.
Ya con Álex Amaya en la cancha, al 64’, el Metapán tuvo una clarísima para igualar el marcador. Williams Reyes cabeceó un centro del recién ingresado, pero Francisco Portillo manoteó hacia el tiro de esquina. Los albos estaban metidos en su campo y todo parecía cuestión de paciencia.
Y así fue. El tiempo siempre es el mejor aliado del que espera por algo bueno. Y el Metapán venía trabajando su golito desde la primera parte. Álex Amaya cobró un tiro libre desde la izquierda. Con su pierna derecha, el veterano volante nacional mandó una curva hacia adentro de la portería.
El recién ingresado Ramón Sánchez entró en confusión y peinó la pelota hacia adentro, con lo que venció a Fran Portillo, que hasta ese minuto 68 había quitado de todo e hizo olvidar la gripe de Juan Carlos Mosquera.
El aliento de la Ultra no abandonó nunca al Alianza. Pero esta vez no se pudo. Los jugadores blancos, aún así, recibieron el cántico: “Cómo no te voy a querer”. Apaguen las luces. RAFAEL FLORES / EL GRÁFICO