BlancoporSiempre
10/07/08, 10:59:23
Hay que agradecer que la selección nacional respira optimismo, incluso en
un ambiente futbolero que no es el ideal.
Mientras el cuerpo técnico de la selección nacional se embarca con su equipo rumbo a Miami para realizar un mini campamento antes de marcharse a Puerto Príncipe y enfrentar a Haití para seguir con la ilusión de estar en la hexagonal, en el medio interno se siguen sucediendo cosas tan negativas que hacen pensar que lo de la azul y blanco es más que una hazaña por el esfuerzo que debe realizar para disimular lo feo de adentro.
Y la verdad que es feo ver a los jugadores del Chalatenango controlando los ingresos en taquilla para rescatar unos cuantos centavos y hacer menos horrible su situación económica.
Es feo pensar que existan directivos de equipos que contratan a un entrenador no para que dirija al equipo, sino para que forme al equipo del próximo partido con los hombres que se le dictan desde el escritorio presidencial, so pena de que si no obedece se larga por donde vino. Como también es feo tratar de resolver un resultado acudiendo al siempre negativo esquema de defenderse con el simple hecho de tirarse atrás sabiendo de antemano que se va a defender mal.
Estas son las cosas que los seleccionados nacionales deben de dejar en la puerta del avión cada vez que parten a cumplir con una faena que nada tiene que ver con el mes y medio de atraso en el salario, o con el enojo del presidente por la derrota de hace 24 horas.
Pablo Centrone me lo dijo en la última charla que sostuvimos después de su despido del Alianza, de que para los jugadores la selección nacional era una especie de oasis que ayudaba a calmar la sed que traen desde sus equipos, y que a lo mejor ese era el principal incentivo para rendir al máximo con la azul para no ser separados.
'Con la selección tienen hoteles de primera, tienen viáticos y tienen comida, cosas que no existen en los equipos', dijo Centrone. Claro que eso es. Es lo que dejan en la puerta del avión para pensar y jugar como si fueran de otro fútbol.
un ambiente futbolero que no es el ideal.
Mientras el cuerpo técnico de la selección nacional se embarca con su equipo rumbo a Miami para realizar un mini campamento antes de marcharse a Puerto Príncipe y enfrentar a Haití para seguir con la ilusión de estar en la hexagonal, en el medio interno se siguen sucediendo cosas tan negativas que hacen pensar que lo de la azul y blanco es más que una hazaña por el esfuerzo que debe realizar para disimular lo feo de adentro.
Y la verdad que es feo ver a los jugadores del Chalatenango controlando los ingresos en taquilla para rescatar unos cuantos centavos y hacer menos horrible su situación económica.
Es feo pensar que existan directivos de equipos que contratan a un entrenador no para que dirija al equipo, sino para que forme al equipo del próximo partido con los hombres que se le dictan desde el escritorio presidencial, so pena de que si no obedece se larga por donde vino. Como también es feo tratar de resolver un resultado acudiendo al siempre negativo esquema de defenderse con el simple hecho de tirarse atrás sabiendo de antemano que se va a defender mal.
Estas son las cosas que los seleccionados nacionales deben de dejar en la puerta del avión cada vez que parten a cumplir con una faena que nada tiene que ver con el mes y medio de atraso en el salario, o con el enojo del presidente por la derrota de hace 24 horas.
Pablo Centrone me lo dijo en la última charla que sostuvimos después de su despido del Alianza, de que para los jugadores la selección nacional era una especie de oasis que ayudaba a calmar la sed que traen desde sus equipos, y que a lo mejor ese era el principal incentivo para rendir al máximo con la azul para no ser separados.
'Con la selección tienen hoteles de primera, tienen viáticos y tienen comida, cosas que no existen en los equipos', dijo Centrone. Claro que eso es. Es lo que dejan en la puerta del avión para pensar y jugar como si fueran de otro fútbol.