Trualbo
03/09/10, 13:24:02
Ni siquiera un director de cine sería capaz de escribir historias como las del fútbol salvadoreño, donde equipos despiden y recontratan jugadores como quien vende pupusas, dirigentes “enjabonan” y “envaselinan” solo porque sí, las grandes producciones parecen pequeñas y las pequeñas parecen grandes, y sin que uno se de cuenta, van ya nueve jornadas del torneo Clausura 2010.
Por eso es que, a la mitad de la película, es hora de “premiar” —por eso de las coincidencias con los premios de la academia cinematográfica tan de moda en estos días— a aquellos que se lo han merecido, siendo Firpo quien se lleva el máximo honor.
Sin ser una superproducción, sino nada más con un par de retoques, los toros terminaron la primera vuelta de manera inmaculada, sin perder un solo encuentro, con 21 puntos en la cima de la tabla y la clasificación a semifinales casi a tiro. Mejor película.
Caminan los pamperos a ritmo de campeón, ese título que de momento lo tiene FAS, por mucho que los tigrillos hayan sido en la primera vuelta una caricatura del monarca del torneo anterior. Mejor película animada.
Porque todos los géneros cinematográficos podrían tener cabida en el fútbol criollo, donde igual un equipo que pierde cuatro juegos seguidos “va en alza” y no gana por casualidad; y otro lucha como un ciclón por salvarse del descenso, pero comete el chascarrillo de no tener un técnico sentado en su silla sino hasta bien avanzado el torneo.
El primero es el Alianza, que ha demostrado un campeonato más su capacidad para contar la misma historia una vez más —la falta de resultados y las complicaciones en la parte baja de la tabla— y siempre atrapar la atención con su tragedia. Mejor guion adaptado.
Y el segundo es el Balboa, que por cada cosa que parece hacer bien, le salen dos malas. Tuvo que esperar hasta la quinta jornada para que Carlos “Comanche” Mijangos pudiera dirigir en el banquillo, y cuando al fin lo tuvo, en la octava jornada el chapín puso una renuncia que solo le duró un día, por las actuaciones de los árbitros, que consideró perjudicaban a su equipo. Mejor comedia.
Pero los “premios” no se acaban, porque a lo largo de los 45 partidos que se han dis****do también hubo villanos, héroes, buenas actuaciones, malas actuaciones.
Pero ninguna como la del subinspector Carlos Batres, quien en la sexta jornada del torneo se convirtió en protagonista sin ni siquiera pertenecer a un equipo. Actuó en San Miguel, disparando al aire, porque se sintió “amenazado” por los jugadores de Firpo, en el encuentro contra Águila. Mejor actor de reparto.
Por supuesto que los emplumados tampoco podían faltar en la premiación. Siendo segundos en la tabla, pese a no haber ganado uno solo de sus últimos cuatros partidos, es digno del mejor creador de efectos especiales, más cuando encima tienen también al mejor director del torneo: Will Salgado, quien comparte premio con Lisandro Pohl...
Por eso es que, a la mitad de la película, es hora de “premiar” —por eso de las coincidencias con los premios de la academia cinematográfica tan de moda en estos días— a aquellos que se lo han merecido, siendo Firpo quien se lleva el máximo honor.
Sin ser una superproducción, sino nada más con un par de retoques, los toros terminaron la primera vuelta de manera inmaculada, sin perder un solo encuentro, con 21 puntos en la cima de la tabla y la clasificación a semifinales casi a tiro. Mejor película.
Caminan los pamperos a ritmo de campeón, ese título que de momento lo tiene FAS, por mucho que los tigrillos hayan sido en la primera vuelta una caricatura del monarca del torneo anterior. Mejor película animada.
Porque todos los géneros cinematográficos podrían tener cabida en el fútbol criollo, donde igual un equipo que pierde cuatro juegos seguidos “va en alza” y no gana por casualidad; y otro lucha como un ciclón por salvarse del descenso, pero comete el chascarrillo de no tener un técnico sentado en su silla sino hasta bien avanzado el torneo.
El primero es el Alianza, que ha demostrado un campeonato más su capacidad para contar la misma historia una vez más —la falta de resultados y las complicaciones en la parte baja de la tabla— y siempre atrapar la atención con su tragedia. Mejor guion adaptado.
Y el segundo es el Balboa, que por cada cosa que parece hacer bien, le salen dos malas. Tuvo que esperar hasta la quinta jornada para que Carlos “Comanche” Mijangos pudiera dirigir en el banquillo, y cuando al fin lo tuvo, en la octava jornada el chapín puso una renuncia que solo le duró un día, por las actuaciones de los árbitros, que consideró perjudicaban a su equipo. Mejor comedia.
Pero los “premios” no se acaban, porque a lo largo de los 45 partidos que se han dis****do también hubo villanos, héroes, buenas actuaciones, malas actuaciones.
Pero ninguna como la del subinspector Carlos Batres, quien en la sexta jornada del torneo se convirtió en protagonista sin ni siquiera pertenecer a un equipo. Actuó en San Miguel, disparando al aire, porque se sintió “amenazado” por los jugadores de Firpo, en el encuentro contra Águila. Mejor actor de reparto.
Por supuesto que los emplumados tampoco podían faltar en la premiación. Siendo segundos en la tabla, pese a no haber ganado uno solo de sus últimos cuatros partidos, es digno del mejor creador de efectos especiales, más cuando encima tienen también al mejor director del torneo: Will Salgado, quien comparte premio con Lisandro Pohl...